Día 14 de febrero, 20:30 horas, se apagaron las luces de Movistar Arena al momento en que comienza a sonar “Crazy in Love”. En escena, Beyoncé, que junto a su banda y bailarines, hacían remecer el lugar. El fervor de la gente, el sonido, los efectos visuales, nos hacía suponer que lo que se venía más adelante sería aún mejor.
Deslumbrando con su potente voz, coreografías y más de siete cambios de ropa, deleitó a los chilenos con todos sus grandes éxitos, desde “Baby Boy” hasta “Single Ladies”, y recordando algunos de Destiny´s Child como “Say my Name” y “Survivor”.
La artista estadounidense se mostró muy conectada con el público y emocionada de la reacción eufórica de las más de trece mil personas que repletaban esa noche el recinto. Caminó entre la masa, saludó a quienes estaban a su alcance, regaló algunos de sus accesorios, recordó el día de San Valentín y hasta cantó “Feliz Cumpleaños”.
Antes de finalizar su show, realizó un tributo a Michael Jackson, cantando la canción “Halo” al centro del escenario, luego subió las escaleras y terminó con su frase “I am… Yours”.
Fotografias por Pia Perez [Exclusivo Pound Magazine]